Data centers

Cómo reducir el coste total de propiedad de un Centro de Datos

En un post anterior comentábamos las diferencias en el coste total de propiedad de un centro de datos tradicional frente a uno escalable. En este post veremos cómo la arquitectura instalada y el método de diseño o instalación pueden influir a la hora de ahorrar en costes, y  entraremos más al detalle en los puntos necesarios a tener en cuenta y las soluciones que Schneider Electric ofrece para minimizar los costes:

  • Evitar el exceso de capacidad: Al construir un centro de datos por adelantado, la ingeniería de diseño prevé la mayor carga final posible porque el coste y las penalizaciones operativas asociadas a la saturación de la capacidad a mitad de la vida útil del centro de datos son muy elevados. Sin embargo, rara vez se alcanza la cifra prevista de carga final, cuya cifra real suele ser la media de la carga final mínima y máxima previstas. Ajustar al máximo la carga, sin asumir riesgos de saturación de capacidad, permite obtener un ahorro considerable tanto en CAPEX como en OPEX.
  • Construcción escalada a lo largo del tiempo: El hecho de que sea modulable permite construir el centro de datos por fases, lo que aumenta el ahorro al aplazar los costes de capital y mantenimiento hasta que no son necesarios para el suministro de la carga. Además, el sistema funciona con una carga porcentual que aumenta cada año, lo que permite un ahorro energético.
  • Un dimensionamiento adecuado: Al principio de la vida del centro de datos, cuando la carga es pequeña, el modelo tradicional de construcción por adelantado supone una importante penalización en cuanto a eficiencia. Ajustarse al tamaño adecuado necesario, gracias a las infraestructuras modulares escalables, posee el potencial para reducir hasta un 50% la factura eléctrica en instalaciones reales.
  • Refrigeración por filas, distribución de 400 V, sin suelo técnico: Tres variables distintas que, unidas, suponen un gran ahorro. La refrigeración con confinamiento reduce el coste energético al acortar el trayecto de aire frío hasta los servidores. La distribución trifásica de 400 V elimina los distintos transformadores reductores necesarios en los sistemas de distribución tradicionales. Al adaptar ambas soluciones, disponiendo la distribución y los cables en el techo, se evita el coste de los suelos técnicos.
  • Enfriadora con economizador: Actualmente, los centros de datos de tamaño medio y grande emplean enfriadoras de agua con torres de refrigeración. La arquitectura basada en una enfriadora con economizador, o enfriadora de aire, evita los costes iniciales y reduce los costes de explotación. La adición de un modo de economizador reduce el coste energético porque utiliza de manera indirecta el aire exterior para refrigerar el centro de datos.
  • Montaje en fábrica con componentes y gestión integrada: La arquitectura estandarizada preconstruida, además de ser mucho más controlada y segura, permite reducir el CAPEX por dos motivos: el primero, que los componentes los monta e integra un solo fabricante y el segundo, que el montaje en fábrica es más asequible que la construcción a partir de una colección de piezas de distintos fabricantes. Además, el uso de módulos estándar reduce enormemente el tiempo de commissioning para calibrar los controles del sistema de refrigeración gracias a la integración de ventiladores, bombas, cañerías, enfriadoras, torres de refrigeración, y otros elementos.
  • Núcleo y envolvente de menores dimensiones: Los edificios tradicionales se diseñan pensando en las personas, por lo que la especificación de las salas eléctricas o mecánicas de un edificio puede ocupar entre cuatro y cinco veces más superficie de la necesaria para cumplir con los requisitos del código de edificación local, con los consecuentes recursos extras necesarios. La naturaleza compacta de los módulos prefabricados y prediseñados puede albergar más equipos dentro de una “envolvente” física más pequeña, lo que supone un ahorro considerable, y un mejor control de funcionamiento, ya que no está expuesta a la influencia de otros sistemas, como la climatización del edificio. Así se evitan cargas como el exceso de refrigeración o las luces compartidas si está en una zona de oficinas.
  • Un SAI eficiente: Los nuevos sistemas de alimentación ininterrumpida alcanzan una eficiencia del 97% cuando funcionan a plena carga frente al 92% de los SAI convencionales en las mismas condiciones. Esto contribuye al ahorro de energía del diseño mejorado.
  • Gestión de refrigeración estándar integrada: Los componentes de refrigeración tradicionales están sobredimensionados para cubrir las incertidumbres de rendimiento que implican los sistemas exclusivos con controles personalizados. Un diseño con gestión integrada estándar hace más predecible y fiable el funcionamiento de la planta de refrigeración.

Como hemos visto, los diseños tradicionales suelen incorporar intencionadamente un exceso de capacidad por adelantado, porque ampliar la capacidad de alimentación y refrigeración del centro de datos una vez está en funcionamiento es complicado y muy costoso. Esto suele dar lugar a una actitud demasiado conservadora a la hora de planificar la capacidad, y ello genera costes de capital iniciales más elevados, pero sobre todo un centro de datos crónicamente ineficiente.

Por el contrario, una instalación correcta de módulos prefabricados elimina la tendencia al sobredimensionamiento, ya que su arquitectura modular estandarizada hace mucho más fácil ampliar o reducir la capacidad en función de la demanda dinámica real. Esto, combinado con tecnologías de alimentación y refrigeración eficientes e integradas, comentadas en los puntos anteriores, permite obtener un ahorro en el Coste Total de la Propiedad del 30% en comparación con un centro de datos convencional.


No Responses

Leave a Reply

  • (will not be published)