Agua

El bombeo inteligente: una nueva forma de abordar la crisis de distribución del agua en el mundo

water+plantLa escasez mundial de agua, el crecimiento de la población urbana, las regulaciones ambientales, y las
ineficiencias del proceso están contribuyendo a una crisis en la industria del agua y del tratamiento de las aguas residuales. No sólo por la falta de este elemento, sino porque  se estima que la cantidad de energía desperdiciada como resultado de los métodos tradicionales de tratamiento de agua y su distribución se puede reducir hasta un 25%.

Si no se actúa para hallar una solución, problemas como el suministro inconsistente del agua, la falta de saneamiento y el drenaje deficiente seguirán aumentando a medida que más usuarios tengan acceso al agua corriente. Según las Naciones Unidas, se prevé que la población urbana mundial crezca de 3,4 a 6,3 millones de personas en 2050.

Tanto los servicios públicos de agua, como los proveedores de servicios y los gobiernos locales y nacionales, tienen la responsabilidad de hacer frente a este desafío. Es necesario modernizar de forma eficiente las infraestructuras con el fin de responder a la creciente demanda, especialmente en las mega urbes que se están desarrollando en todo el planeta, así como cumplir con las nuevas leyes, cada vez más estrictas con los sistemas que existían hasta el momento. Como consecuencia, el mercado está evolucionando para adaptarse a estas normas de eficiencia más restrictivas.

El proceso de gestión del agua está estrechamente vinculado a la energía, necesaria para extraer aguas subterráneas y bombearlas a través de tuberías, así como para tratar tanto las aguas subterráneas como las residuales. Con estas perspectivas, se espera que la demanda de energía para permitir el tratamiento de aguas residuales aumente en un 44% entre 2006 y 2030 a nivel mundial.

En Schneider Electric, como empresa preocupada por la eficiencia energética, estamos invirtiendo muchos recursos para investigar y desarrollar nuevas soluciones que mejoren el sistema del agua corriente en su conjunto, con el objetivo de mejorar la eficiencia de los procesos clave como la extracción del agua, por ejemplo.

Hoy en día, los sistemas de bombeo representan casi el 20% del uso de energía del mundo. En instalaciones industriales, los motores pueden consumir entre 25 y 50% del consumo total de la electricidad de la planta. Por lo tanto, existe una gran oportunidad para reducir estas cifras de consumo energético gracias al “bombeo inteligente”, que combina una mayor eficiencia con la capacidad del sensor y del software para regular y controlar el flujo o la presión. Esto permite ahorrar energía y aumentar la vida útil del equipo, así como reducir los costes de mantenimiento.

Es cierto que los fabricantes ya proporcionan datos sobre el rendimiento de los sistemas de bombeo, pero la mayoría de las bombas no funcionan según su mejor punto de eficiencia: el 75% de los sistemas de bombeo son demasiado grandes, muchos por encima del 20% de su tamaño adecuado.

Sin embargo, además de mejorar la eficiencia de las bombas, también hemos de valorar otros elementos como los motores eléctricos y los conductores, para que haya un fundamento real sobre el que habilitar un aumento de la eficiencia.  Este trío de componentes (motor + bomba + conductor) es lo que llamamos un módulo de accionamiento completo (CDM). Un entorno de “bombeo inteligente” permite a los usuarios gestionar los sistemas de bombeo de forma que actúen de la forma más eficiente posible durante todo su ciclo de vida.

La transición al bombeo inteligente es un gran paso para hacer frente a los desafíos de la gestión global del agua y las aguas residuales. Tanto los establecimientos privados como los públicos ya no pueden permitirse operaciones ineficientes, de alto coste y que requieren mucho mantenimiento. Es necesario actuar y aplicar soluciones inteligentes para frenar el desperdicio de agua y energía, de modo que optimicemos estos recursos para que lleguen a todo el mundo.

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